Benedicto XVI ha renunciado.
En breve nos vamos a ver ante nueva elección de Papa.
Muchos cristianos nos vamos a sumir en intensa y confiada oración rogando a Dios ilumine a cada uno de los Cardenales electores para que llegue a su conocimiento el elegido por Dios.
Y digo bien... el elegido "por" Dios.
Porque no podrá ser el elegido "DE" Dios.
El nuevo Papa será elegido "por" Dios porque el campo donde Dios ha de elegir es extremadamente reducido: no sólo está limitado por un reducido número de elegibles de entre el Senado Cardenalicio; también está limitado Dios en su elección porque cada uno de los Cardenales responde a la idiosincrasia del Papa que lo eligió.