martes, 18 de junio de 2013

FUEROS, fundamento de la ¿Unidad?... UNIÓN española

El socialista catalán Pere Navarro, con sus críticas en recientes días pasados de este mes de junio al Concierto y al Convenio Económico de Euskadi y Navarra con el Estado español, tachándolos de privilegios insolidarios ha vuelto a poner sobre el tapate de la mesa de juego político el nunca bien resuelto contencioso, de la constitución Foral de estos territorios en su unión a la Corona española.

Los Señoríos Vascongados, desligados a partir del s. XIII del ámbito de la Corona de Navarra, reconocieron en 1200 como su Rey al de Castilla pero... con la condición de que se sometiera, respetara y mejorara el régimen separado, Foral, respecto de su Reino de Castilla; el Rey, pues, gobernaba con administraciones diferentes y distintas su Reino y los Señoríos Vascongados, mediante las instituciones propias de cada uno, sin injerencia de uno en los otros.

Navarra era en el s.XVI un Reino del ámbito francés, con propiedades desde el Golfo de Vizcaya hasta Cataluña que, extendiéndose desde el Sur de Francia, a caballo de los montes Pirineos, entraba en España de cuña entre los Reinos de Castilla y Aragón, lo que incomodaba a los intereses de los Reyes Fernando e Isabel, a la sazón enfrentados al Rey de Francia.

miércoles, 29 de mayo de 2013

HOMOSEXUALES: ¿Matrimonio? o... BODA

La condición Homosexual no es bien entendida en la sociedad. Sus muestras y vivencias causan desde mofa y sonrojo, hasta rechazo, marginación y persecución.

En la actualidad los medios de comunicación nos están ofreciendo las trifulcas que contra los homosexuales se vienen sucediendo en distintos lugares.

Los mismos Homosexuales no acaban de encontrar el espacio que les corresponde; unos sufren y padecen en silencio su propia condición; otros, la afrontan de manera provocadora y vindicativa; el resto, parece convivir con ella sin notables dificultades.

En el fondo, tradicionalmente y hasta tiempos recientes, la Homosexualidad ha tratado, tanto por parte de los propios homosexuales, como por la sociedad, de ser ocultada, de hacerla invisible a pesar de ser una REALIDAD HUMANA presente en la vida diaria.

Cierto que siempre hemos conocido chicos y hombres hechos y derechos que nos han llamado la atención por su concepción estética, sus detalles, finura y atención exquisita.
También de otros hemos observado y comentado que "tienen pluma" por un excesivo amaneramiento en sus modos, maneras y decires, pero no me había parado a pensar más allá de la gracia que tienen.
Entre las mujeres, al menos para mí, la homosexualidad, hasta hace relativamente poco, me ha sido prácticamente invisible, aunque sí había observado lo pródigas que, en algunas, son sus manifestaciones afectivas, lo cual no quiere decir que fueran siempre de carácter homosexual.
Sin embargo, hoy en día, se ve el lesbianismo en plena calle con claridad pues no se recatan en mostrarlo; creo que incluso alardean, si no es una mera provocación.

jueves, 23 de mayo de 2013

¿Crisis?...o... ¡¡¡DESASTRE!!!

Mi devaneo consiste en si lo que estamos padeciendo es, realmente una crisis, o... 
si lo que se ha producido es un desastre.
De cualquier forma, siento que estamos sumidos en una profunda desgracia. Pero aún diría más... y es que los que tienen el poder de sacarnos de ella, no es que no puedan hacerlo, sino que..., ¡¡¡no quieren!!!
Es verdad que es una acusación grave... y ahí el núcleo de mi devaneo. Y digo devaneo, porque no tengo la formación ni el poder para solucionar el problema, pero... tengo sentido común.
Veamos:
Una crisis no tiene por qué ser una tragedia. Las crisis se dan en procesos de desarrollo, de crecimiento, de redimensionamiento, de readaptación a nuevos contextos, de producción, de mercado que, a fin de cuentas, producen una depresión, un impás transitorio del que se sale fortalecido. No soy técnico, pero creo que no es necesario afinar más para hacerme entender.
Mi tirabuzón mental, mi devaneo, se produce por el run-run de que esto no me suena a crisis, a una simple depresión, sino a un "krak".
Un desastre; eso es lo que hemos producido; lo hemos provocado por malas prácticas...; no es una crisis; es el estallido, el reventón del sistema... del propio sistema... del capitalismo como alma y fundamento de la economía moderna.
Es la deshumanización de las relaciones humanas; es la falta de valores como el servicio, la acogida, la compasión, que han sido sustituidos por el individualismo, el egoísmo, el poder, el poseer, rompiendo el sistema.
Hay, pues, que cambiar de sistema. No podemos recomponer el sistema con los mismos elementos que lo han hecho saltar por los aires: hay que cambiar de pensamiento, de conducta, de objetivos y de medios.
Es ahí donde no veo voluntad... o atrevimiento... en quienes tienen capacidad y formación suficiente para hacerlo.
Hay que pasar de un sistema capitalista a un sistema humanista. Hay que cambiar el objetivo: de los rendimientos del capital y de la producción..., al bienestar social a la promoción del Hombre.
El capitalismo, con su objetivo puesto en la producción y sus beneficios, ha sacrificado al Hombre con el espejismo de su mayor bienestar. Se ha servido del Hombre como medio de obtener ganancias, poniéndolo al servicio de los beneficios del trabajo y financieros.
Pero el Hombre mismo, asumiendo el papel de "consumidor", confundiendo bienestar con posesión, se ha ahogado a sí mismo haciendo acopio de bienes más allá de sus propias posibilidades.
El Capitalismo, aliado de los poderes político y judicial, bajo la máxima de que no necesita ser controlado, sino que se controla a sí mismo, escapó al control de los estados que, a su vez, se sustentaron en él.
¿Qué ha pasado?
Que los poderosos y ricos han dominado y arruinado a la población, hasta el punto que la propia Unión Europea está en entredicho convertida en el dominio de un imperio, de un Estado, el alemán, que se ha alzado con el poder.
¿Qué debemos hacer?
Plantarnos ante el sistema. Declararnos en rebeldía empezando por los gobiernos quienes han de defender los derechos, deberes y bienestar de los ciudadanos:
Bajando impuestos al consumo; para poner al alcance de toda la población los bienes de consumo. 
Ajustando los impuestos al capital, proporcionalmente a su cuantía.
Impulsando la Enseñanza, con la debida autonomía de los centros.
Impulsando la investigación, la innovación y el emprendimiento orientados a la dignidad y bienestar humanos.
Impulsando Servicios Sociales, tanto públicos como privados, con el control debido.
Impulsando la prospección de mercados.
Controlando los mercados: Condiciones de trabajo; precios de producción, de intermediación y de venta. De forma que no se realicen más allá de unos límites.
Si no nos plantamos ante la deshumanización del sistema capitalista; si no trabajamos por sustituirlo por un sistema humanista y humanizador en que el Hombre sea la finalidad del sistema y no una pieza del engranaje productivo, no saldremos del desastre.
Haremos más ricos a los poderosos, que harán todos los cambios necesarios para que todo siga igual.

martes, 7 de mayo de 2013

¿Está Cristo en el sagrario?

Cuando, en un momento de la Historia, Cristo es definido y confesado como El Dios Cristiano, se le mete en el Templo, se le rodea de Sacerdotes y se le ofrece el Culto debido.

Pero... ¿Está JESÚS en el sagrario?
Yo creo que.. ¡¡le hemos forzado a que esté!! 
Y está real y ciertamente. Pero... porque nosotros hemos querido que esté. Y Él... nos lo acepta.
Está porque, en una Iglesia Sacerdotal y Cultual, "es nuestro modo" de relacionarnos con Él.

Pero... tampoco creo que esté así..., simplemente..., encerrado en el sagrario de la iglesia.
Parece ¡poco práctico! ¿no? el que Jesús, Cristo, esté metido en un cajoncico de una vacía... y oscura iglesia..., a la luz de una vela..., a la espera de que alguien... entre, y que la mayor parte del día... está cerrada. 
Resulta profundamente antievangélico que Jesús esté a la espera de que se le adore como a un Dios en un pomposo acto litúrgico.

Me parece impropio de un dinámico Jesús que marcha a la búsqueda del Hombre sufriente..., y que abominó de la hipocresía, corrupción y tiranía del Templo. 
Parece más propio de un ídolo ante el que "mística" y facilonamente consolamos nuestras insolidarias conciencias y pedimos sus favores.

Estoy absolutamente seguro que JESÚS no ha elegido el Templo... quedándose a la espera...
En el Templo lo hemos metido nosotros.

¿Entonces...?  
JESÚS no está en el Sagrario sólo y aburrido...; o decepcionado por nuestro poco y malo testimonio de humanidad solidaria, de amor compasivo... de hijos de Dios...; tampoco satisfecho por nuestra visita y declaraciones de amor...
No está..., a no ser... que nos citemos con Él ahí: 
JESÚS se hace presente..., cierta y realmente..., "cuando nosotros vamos" al Sagrario.
"Acude" a nuestra cita.
Es más..: ¡¡Entra con nosotros!!

¿Por qué?
Pues... ¡Porque viene... con nosotros..., de donde venimos!... 

Porque... ¡Siempre está donde nosotros estamos!

En el momento que salimos del templo..., ¡¡Él tampoco se queda!!...; Sale con nosotros...

Está: dándose en nuestra solidaridad desinteresada.
Está: impotente, en nuestra indolencia, en nuestra rutina, en nuestro egoísmo.
Está: gritándonos, desde el dolor de los pobres, de los desahuciados, de los enfermos y de los crucificados por nuestras injusticias.

En todo momento..., en todo lugar..., ¡JESÚS está con nosotros!

Lo que pasa es que nosotros pocas veces somos conscientes de ello.
Pero... andando por la calle; trabajando; jugando... etc., Él está a nuestro lado..., imprimiendo a nuestra vida humanidad humanizadora.
Basta hacer un acto consciente, para poder tener un encuentro íntimo con Jesús.

El error es que estamos educados en los conceptos paganos de la cultura Helenística y de las Religiones Sacerdotales acerca de la existencia de dos espacios: SAGRADO, concerniente a la Divinidad; LAICO, concerniente a la Humanidad.
En estas religiones los SACERDOTES constituyen una casta sagrada que pone en comunicación los dos espacios: el divino, sagrado, y el humano, laico.
Concebido el cristianismo como una religión sacerdotal más, Jesús, Cristo, ha sido, extraído del espacio laico, "reservado" "separado" a un espacio "sagrado", el Sagrario.
  
Pero es un error:
En Jesús conocemos que no hay mas que un sólo espacio sagrado que es el laico; o... un solo espacio, el laico, que es sagrado; porque...:
Nuestra vida y... toda la Creación... se da en Dios y con Dios.

Jesús, cuando deseaba un encuentro íntimo y reposado con el Dios Padre, no iba a la Sinagoga o al Templo...; simplemente..., se retiraba, se apartaba..., convirtiendo el propio espacio laico en sagrado.
También nosotros podemos retirarnos en un banco del parque; en el monte..., en el mar...; en el retiro de mi habitación...; en mi andar "con" JESÚS por la calle entre la gente, compartiendo el Amor de Dios "en" los demás.
Y... ¿¡Qué mejor encuentro con Cristo que el ejercicio sagrado de mi profesión..., de mi trabajo..., en su Nombre como servicio humanizador!?

¡¡¡Eso es SALVACIÓN...!!! ¿No es realmente divino?

Es por eso que se hace insoslayable..., más que una "nueva"..., una renovada evangelización.

Estamos evangelizados en la salvación por medio de la fidelidad a una Iglesia Sacerdotal Dogmática dispensadora de los méritos salvadores de Cristo; en la que ningún mérito podemos hacer por nuestra salvación por santa que sea nuestra vida.
El resultado ha sido que:
La Iglesia, con la excusa de Cristo, se ha predicado a sí misma; pretendiendo el dominio de las conciencias; erigiéndose en árbitro del bien y del mal.
El Sacerdocio Ministerial ha sustituido y destruido el "sacerdocio universal" de los cristianos.
Los cristianos, fieles a la salvación mediante los sacramentos sacerdotales, hemos despreciado nuestro estilo de vida cristiano; hemos dejado de llamar la atención, de ser escándalo, denuncia de las injusticias; hemos privado a la vida de su condición divina y salvadora.

Es precisa una EVANGELIZACIÓN RENOVADA que conciba:

El Cristianismo como un MODO DE SER que conforma un estilo de vida en el espíritu de Cristo, por los que Dios se hace presente al Hombre y, por el Hombre, en la Creación.
Como un estilo de vida auténticamente "sacerdotal", porque, el Cristiano, partiendo con Cristo desde la COMUNIDAD, es el "intermediario" por el que Dios se hace presente en la Creación. 
Como un estilo de vida profético, porque, el Cristiano, con su propia vida, denuncia y redime las injusticias.

La Cena como celebración con Jesús, Cristo, sacerdote de su propio sacrificio, unido al sacerdocio universal cristiano.
Reunida la Comunidad para celebrar la Cena, cualquiera, mayor de edad, puede presidirla: "donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos".
No es precisa, pues, la mediación de ningún Estamento Sacerdotal "distinto", "separado", "intermediario" entre la Comunidad y Cristo.
La falta de vocaciones al actual ministerio sacerdotal es, según vemos, un problema ficticio y ajeno a la auténtica Comunidad de Jesús.
Más preocupante es la falta de testimonio de vida cristiano de los cristianos.

martes, 16 de abril de 2013

SACERDOCIO ¿cristiano?



Estamos oyendo, con alivio, la necesidad de una nueva evangelización.
Pero ésta no será nueva si no repensamos los arcaicos enunciados de nuestra Fe y no renovamos, actualizando, la anquilosada estructura de nuestra Iglesia, en el espíritu de sus orígenes.

En el imaginario de las religiones, Dios es un ser que se halla habitando un espacio diferenciado, sagrado, "separado" e inalcanzable al Hombre.

Pero... Dios no es un ser lejano y..., menos aún, ajeno al Hombre, sino que permanentemente se le hace presente a su inteligencia.
Otra cosa es cómo la inteligencia humana percibe, experimenta, interpreta y es capaz de expresar su percepción (que no conocimiento) acerca de Dios y de la divinidad.
Esa percepción, experiencia y expresión acerca de Dios por el Hombre es el ámbito de la religión.

LA RELIGIÓN proporciona el adecuado espacio sagrado en el ámbito humano donde se establezca la corriente de comunicación con el espacio sagrado del ámbito divino.
El Sacerdote es la persona que, consagrada a la Divinidad, sirve de enlace, poniendo en conexión los dos espacios sagrados: el divino y el humano.

EL CRISTIANISMO, en sus orígenes, no es una nueva religión.
No es una nueva religión en la que el Hombre conciba un nuevo Dios, el cristiano, con un nuevo culto servido por sacerdotes.

martes, 9 de abril de 2013

El Dios LAICO de Jesús

La Humanidad ha concebido a los Dioses, en su Magnificencia, habitando Espacios Sagrados.

Estos espacios divinos son lugares simbólicamente elevados: los Cielos; Montes que dominan, en la llanura, la vida de los Humanos: el Monte Ida de los troyanos; el Olimpo de los griegos; el Moria de los samaritanos...
También el Hombre construye a sus Divinidades Templos en altozanos: Espacios Sagrados a donde eleva su vista... o asciende él mismo..., penitencialmente, implorando su amparo.
En nuestras aldeas la iglesia y el cementerio están, por eso, construidos en lo más alto.

Los Dioses son concebidos como seres misteriosos..., terribles..., que habitan o pueblan  espacios distintos y diferenciados a los de los seres humanos: Espacios Sagrados.
Hay, por tanto, dos ámbitos:
Uno divino, mistérico, que produce temeroso respeto en los seres humanos, sagrado, es decir "separado" de...
Otro, profano donde la Humanidad se debate en su vida contra las fuerzas de la Naturaleza, su propio Mal, y la Muerte.
Entre estos dos mundos hay una doble relación:
Una, ascendente de súplica, sumisión y dependencia de los seres humanos hacia los Dioses;
Otra, descendente mediante la intervención, muchas veces caprichosa, de los Dioses, en el mundo humano.
Esta relación vino a ser expresada, en un principio, a través de la Literatura Clásica mediante los Mitos. Mitos que, con el tiempo, fundaron y fundamentaron las distintas religiones del Mundo.
El Hombre pone físicamente en comunicación estos dos mundos, "sagrado celeste" y "profano terrestre", plantando en tierra, verticalmente hacia el cielo, menhires, totems, árboles (un resto ancestral conservamos en el "Árbol de Navidad"), templos con altas torres...

En la Historia de las Religiones, ¡¡¡Surge un Pueblo!!!, el Pueblo Hebreo,  cuyo Dios habita un ámbito, divino pero, no diferenciado del ámbito humano.
El espacio sagrado, habitado por este Dios de los hebreos, está formando parte del espacio profano humano y a su mismo nivel.
Su Dios es un Dios "Laico" que habita y camina en medio de su Pueblo compartiendo tiempo y espacio, alegrías y pesares.

martes, 19 de marzo de 2013

Benedicto XVI: Una renuncia PROFÉTICA



Ha pasado ya un tiempo prudencial desde la renuncia de Benedicto XVI para poder valorar el acontecimiento.

Varios eran los motivos que inicialmente se vislumbraban. Sirvan como ejemplo: La edad y su consecuente desgaste vital, queriendo evitar reproducir la penosa imagen de su predecesor; el marcapasos instalado a su corazón, sobrepasado por el exceso de responsabilidad y actividad; el sufrimiento causado por escándalos tan poco edificadores del espíritu cristiano como los de la banca vaticana; el llamado Vatileaks en relación a la publicación de documentos secretos de la Ciudad del Vaticano; las abrumadoras acusaciones de pederastia; la impresionante dificultad con que el Papa, más pensador que gestor, se encontró para vencer la inamovilidad, cerrazón e impermeabilidad del aparato de la Institución vaticana para llevar a cabo cualquier intento de reforma...

Pero no eran esos los verdaderos motivos sino EL PODER. El poder, la autoridad, la falta de auténtica caridad y humildad que, disfrazados de buenos modales, revestidos de purpúrea y dorada simbología, corroía la cúpula de San Pedro.

Una actitud inteligente es no pretender luchar e imponerse apelando a la autoridad papal; encastillaría y enquistaría más las posiciones resistentes. Se hace necesario "hacer un plante": descomponer el sistema de poder... descolocar a los poderosos del sistema y... desde la humildad y fragilidad apelar a la intervención de Dios en sus conciencias.